1. Introducción: ¿Qué es el estructural funcionalismo?
El funcionalismo estructural es un paradigma que se originó en la primera mitad del siglo XX, especialmente asociada con los trabajos de Émile Durkheim y posteriormente desarrollada por Talcott Parsons. Este paradigma se centra en entender cómo las partes de una sociedad se relacionan entre sí y cómo contribuyen al funcionamiento general de la sociedad como un todo.
En esencia, el funcionalismo estructural ve a la sociedad como un sistema complejo compuesto por diferentes partes interrelacionadas, como instituciones sociales, roles y normas. Estas partes cumplen funciones específicas que contribuyen a mantener la estabilidad y el equilibrio social.
Una de las ideas fundamentales del funcionalismo estructural es que todas las partes de la sociedad están interconectadas y tienen una función específica que desempeñar para mantener la estabilidad y el orden social. Cuando todas las partes funcionan correctamente y en armonía, la sociedad puede mantener su equilibrio y prosperar.
2. Objetivos, método y autores
Identificar, por medio de la observación sistemática, las funciones de las diferentes estructuras instituciones sociales y el deber ser de sus interacciones en la sociedad. Por ejemplo la familia, la escuela, el Estado, la iglesia, los medios de comunicación, el mercado etc. El estructural funcionalismo estudia como están organizados los grupos sociales, y cómo se relacionan entre sí para mantener el funcionamiento general del sistema social.
El método deductivo es un enfoque de razonamiento lógico que se utiliza para llegar a conclusiones específicas a partir de premisas generales. Consiste en comenzar con principios generales o teorías amplias y luego aplicar lógica para derivar conclusiones más específicas o concretas. Este método implica el uso de la razón y la lógica para inferir conclusiones a partir de información conocida.
En el contexto del estructural funcionalismo, el método deductivo se asocia con la manera en que los sociólogos e investigadores construyen teorías y analizan la sociedad. Los teóricos estructural funcionalistas, como Émile Durkheim y Talcott Parsons, utilizaron el método deductivo para desarrollar sus explicaciones sobre cómo funciona la sociedad.
A través del método deductivo, los estructural funcionalistas comenzaron con premisas generales sobre la estructura y función de la sociedad. Por ejemplo, partieron de la premisa de que la sociedad está compuesta por varias partes interrelacionadas que contribuyen al mantenimiento del orden y la estabilidad social. Luego, aplicaron la lógica y la razón para derivar conclusiones específicas sobre cómo funcionan estas partes y cómo contribuyen al bienestar social.
3. Los hechos sociales:
Textualmente Durkheim lo define así en su libro las reglas del Método Sociológico (1997):
“En toda sociedad existe un grupo determinado de fenómenos que se distinguen por caracteres bien definidos de aquellos que estudian las demás ciencias de la Naturaleza [...] consisten en maneras de hacer o de pensar, reconocibles por la particularidad de que son susceptibles de ejercer una influencia coercitiva sobre las conciencias particulares”. Los modos de actuar, pensar y sentir provienen de fuerzas externas al individuo, estos hechos sociales externos poseen un poder de coerción sobre las personas por tanto, la sociedad tiene el poder de determinar nuestros pensamientos y acciones.
Para Durkheim los hechos sociales incluyen tanto los aspectos materiales como los inmateriales de la vida social. En los hechos materiales la familia, la escuela, la iglesia, los medios de comunicación, las empresas y el estado, tambien las tribus, aldeas, pueblos, clanes que son considerados por Durkheim como instituciones que se materializan en la realidad a través de objetos físicos y materiales. Estas instituciones son parte del tejido social de una sociedad y están constituidas por edificios, infraestructuras, equipamiento y otros recursos materiales que se utilizan en su funcionamiento y que condicionan al individuo. Por otro lado, los hechos sociales inmateriales son las normas, valores, creencias, símbolos, el lenguaje y conocimientos que están estrechamente vinculados a las estructuras políticas, económicas, sociales y culturales.
3.1 Hechos sociales materiales
Familia:
La familia desempeña un papel fundamental en la socialización primaria de los individuos. Desde el nacimiento, los miembros de la familia transmiten valores, normas y comportamientos básicos que son esenciales para la adaptación a la sociedad. Además de la socialización, la familia proporciona cuidado, apoyo emocional y seguridad a sus miembros. Es el lugar donde se experimenta el primer vínculo afectivo y se aprende a confiar en otros. También actúa como un refugio seguro frente a las adversidades externas.
La transmisión de valores culturales y normas sociales es otra función importante de la familia. A través de la interacción diaria y las prácticas familiares, se inculcan creencias sobre el bien y el mal, el respeto hacia los demás, y otros principios que guían la conducta social. La familia también desempeña un papel clave en la reproducción y crianza de la próxima generación, asegurando la continuidad de la sociedad y transmitiendo no solo características biológicas, sino también culturales y sociales a las generaciones futuras.
Escuela:
La escuela es una institución crucial para la educación formal y la adquisición de habilidades en la sociedad. Proporciona un entorno estructurado donde los estudiantes pueden aprender una amplia gama de conocimientos y habilidades que son fundamentales para su desarrollo intelectual y personal. Además de la educación académica, la escuela desempeña un papel importante en la socialización secundaria y el desarrollo de habilidades sociales. Aquí, los estudiantes interactúan con sus compañeros y maestros, aprendiendo a trabajar en equipo, resolver conflictos y comunicarse de manera efectiva.
La escuela también fomenta el pensamiento crítico y la creatividad al promover la exploración, el cuestionamiento y la resolución de problemas. Los estudiantes son desafiados a pensar de manera independiente y a desarrollar sus propias ideas y perspectivas sobre el mundo que les rodea. Además, la escuela prepara a los estudiantes para roles ocupacionales y la ciudadanía activa al proporcionarles las habilidades y conocimientos necesarios para participar plenamente en la sociedad y contribuir al desarrollo económico y social.
Iglesia:
La iglesia o religión ofrece orientación moral y ética a sus fieles, proporcionando principios y valores que guían su comportamiento y decisiones en la vida cotidiana. Actúa como una fuente de apoyo espiritual y emocional, brindando consuelo y esperanza en tiempos de dificultad. Además, la iglesia proporciona un sentido de comunidad y pertenencia al reunir a personas que comparten creencias y valores similares, creando un espacio para la solidaridad y el compañerismo.
La religión también transmite creencias y valores espirituales que ayudan a las personas a encontrar significado y propósito en sus vidas. A través de rituales y ceremonias religiosas, como el bautismo, la confirmación, la boda y el funeral, la iglesia marca eventos importantes en la vida de sus seguidores y les proporciona un marco para celebrar y reflexionar sobre estos momentos significativos.
Estado:
Se ve como una institución central que tiene la autoridad para tomar decisiones y ejercer el control sobre un territorio y su población. Esto incluye las ramas ejecutiva, legislativa y judicial del gobierno, así como las agencias y departamentos gubernamentales. La función principal del Estado es proporcionar orden, seguridad y justicia dentro de la sociedad. Esto se logra a través de la aplicación de leyes, la protección de los derechos de los ciudadanos y la resolución de conflictos. Además, el Estado también se encarga de proporcionar servicios públicos como educación, salud, infraestructura y protección social.
Medios de comunicación:
Los medios de comunicación desempeñan múltiples funciones en la sociedad moderna. Por un lado, proporcionan información y entretenimiento, manteniendo a la población informada sobre los acontecimientos actuales y ofreciendo una variedad de programas y contenido para el disfrute del público. Además, los medios de comunicación juegan un papel crucial en la formación de opiniones y percepciones públicas al influir en la manera en que se presentan y se interpretan las noticias y los eventos.
Los medios de comunicación también reflejan la cultura y la sociedad, mostrando las tendencias, valores y preocupaciones dominantes en un momento dado. A través de programas de televisión, películas, música y otros medios, se transmiten y se perpetúan normas y valores sociales, moldeando la forma en que las personas ven el mundo y se comportan en él.
Por último, los medios de comunicación tienen un papel importante en el control y la difusión de normas y valores sociales al proporcionar un espacio para el debate público y la discusión de temas importantes. Actúan como un mecanismo de control social al exponer comportamientos desviados y promover la conformidad con las normas y expectativas sociales establecidas.
4. Tipos de solidaridad
Para Durkheim, la solidaridad es la fuerza que mantiene unida a una sociedad, y esta solidaridad se basa en la existencia de reglas y normas que son aceptadas y seguidas por los individuos de esa sociedad. Las reglas y normas son esenciales para la solidaridad social, ya que son la base para la cooperación y la coordinación entre los miembros de la sociedad.
Durkheim distingue dos tipos de solidaridad: la solidaridad mecánica y la solidaridad orgánica. La solidaridad mecánica se basa en la similitud de los individuos y en su capacidad para realizar las mismas tareas y actividades. En una sociedad con solidaridad mecánica, las reglas y normas son muy estrictas y se basan en la tradición y la costumbre. En cambio, la solidaridad orgánica se basa en la interdependencia de los individuos y en la diversidad de sus roles y funciones (sin división del trabajo). En una sociedad con solidaridad orgánica, se basan en la división del trabajo y la especialización de los individuos.
En ambas formas de solidaridad, las reglas son esenciales para mantener la cohesión y la armonía en la sociedad. Las reglas formales, que son establecidas por el estado y otras instituciones sociales, son especialmente importantes para garantizar el cumplimiento de las normas y mantener el orden social. En cambio las reglas informales son impuestas por el colectivo por valores, creencias o costumbre.
Por ejemplo, en sociedades tradicionales y simples como las de solidaridad mecánica, (donde las personas comparten valores, creencias y costumbre similares) la comunicación se basa en la similitud y la repetición, y la información se transmite de forma oral y a través de rituales. La comunicación en este tipo de sociedad es más directa, pero con normas informales.
Por otro lado, la solidaridad orgánica se refiere a sociedades modernas y complejas, en las que las personas se especializan en diferentes roles y trabajos. En este tipo de sociedad, la comunicación es más compleja y sofisticada, y se basa en la división del trabajo y la cooperación. La información se transmite de forma escrita y a través de los medios de comunicación masiva. La comunicación en este tipo de sociedad es más indirecta, impersonal y tecnológica, pero con normas mas formales.
5. Importancia de las normas formales e informales
Como Durkheim, define a los hechos sociales como "exteriores al individuo", significa que son impuestos por la sociedad y existen independientemente de la voluntad de los individuos. Esto se observa en las normas (legales o politicas) y valores (culturales o psicológicos) que rigen cómo las personas deben comunicarse en una sociedad, ya que en algunas sociedades se espera que las personas se comuniquen de una manera formal y respetuosa en situaciones de autoridad, mientras que en otras sociedades la comunicación puede ser más informal y directa. De ahí que las personas son juzgadas o sancionadas por no seguir las normas de comunicación establecidas por la sociedad. Por ejemplo, en algunas sociedades, el uso de un lenguaje ofensivo o la violación de las normas de etiqueta pueden llevar a la exclusión social o a la pérdida de estatus social.
Las reglas formales (jurídicas) e informales (psicológicas) tienen una fuerte capacidad de coerción respecto del individuo Según Durkheim “se reconoce en el poder de coerción externa que ejerce o es susceptible de ejercer sobre los individuos; y la presencia de este poder se reconoce a su vez, ya por la existencia de alguna sanción determinada… que exista con independencia de las formas individuales. […] La coacción es fácil de comprobar cuando se traduce al exterior por alguna reacción directa de la sociedad”. Al no seguir las normas sociales formales o informales los individuos caen en anomia.
Se a referiere a una desviación o ruptura de las normas sociales de los individuos. Las conductas desviadas son: el crimen, los desórdenes mentales, el alcoholismo y su máxima expresión es el suicidio. El término fue introducido por Emile Durkheim "La división del trabajo social y El suicidio". El concepto de anomia está vinculado a otros como el control social y la desviación. Se supone que la anomia es un colapso de gobernabilidad por no poder controlar esta emergente situación de alienación experimentada por un individuo o una subcultura, hecho que provoca una situación desorganizada que resulta en un comportamiento no social.
Pero la anomia se debe al actuar de un agente social manifiesto en ausencia de normas en relación con el éxito en un rol dentro del sistema. La regulación moral correspondiente codificada en normas sociales, queda obsoleta en la función de favorecer la solidaridad orgánica, por lo que se produce una desinstitucionalización por falta de los referidos valores normativos, en un abanico que va desde los usos y costumbres al extremo más grave de la falta de igualdad de oportunidades sociales para avanzar al siguiente escalón de nuevos bienes culturales, religiosos o societarios del progresivo estadio de desarrollo.
Concretamente, según Durkheim, la anomia implica la falta de normas que puedan orientar el comportamiento de los individuos. Pero también puede ser el no seguimiento de las normas formales (en lo jurídico y lo político), o informales (que se manifiesta en lo psicológico y lo cultural). La máxima forma de anomia social es el suicidio. La peor forma de anomia es el suicidio.
8. El suicidio
En francés "Le Suicide" fue un libro pionero en el campo de la sociología. Escrito por el sociólogo francés Emile Durkheim, publicado en 1897 era un estudio de caso de suicidio, una publicación única para su época que dio un ejemplo de lo que la monografía sociológica debe ser similar.
Durkheim (2003) define el suicidio de la siguiente manera:
“... el término suicidio se aplica a todos los casos de muerte que resulte directa o indirectamente de un acto positivo o negativo de la propia víctima, que sabe va a producir este resultado”.
En este libro, él argumenta que el suicidio es un hecho social en sí mismo - que tiene sobre los individuos y el poder coercitivo externo - y, como tal, puede ser analizado por la sociología. Este fenómeno, que se podría pensar a primera vista que se determine por razones relacionadas con la íntima psychologique también es informado por las causas sociales, los determinantes sociales.
Tipología de los suicidios según Durkheim en Libro de Giddens (2001:38 y 39):
Suicidio egoísta: el suicidio egoísta se produce cuando una falta de integración: el individuo no está suficientemente conectada con los demás. La compañía cuenta con individuos vivos mediante la integración.
El suicidio altruista: lo contrario de suicidio egoísta, el suicidio altruista es determinada por un exceso de integración. Las personas que pertenecen a más y pueden llegar a matar por obligación (es posible que tenga en cuenta los suicidios en el ejército, en las sectas, etc...)
Suicidio anómico: el suicidio anómico se produce cuando una falta de regulación: la regulación, las normas son menos importantes, se han vuelto cada vez más borrosa. Los individuos son menos atado, sus líneas no están tan resueltos, sus deseos ya no se limitan o enmarcadas.
Suicidio fatalista: por su parte, está implicado en casos de exceso de regulación: la vida social está muy regulada, los márgenes individuales de maniobra se reducen. Normas de control social son demasiado altos.
