viernes, 9 de diciembre de 2016

Herramientas para el análisis del contenido del Discurso político.- Caso: Elementos del lenguaje Religioso en los Discursos de Toma de Posesión de Presidentes de El Salvador 1989- 2016.

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Caso: Elementos del lenguaje

Religioso en los Discursos de Toma de Posesión de Presidentes de El Salvador 1989- 2016.

The political use of religion in the discourses of the presidents of El Salvador 1989- 2014

During the electoral campaign the different political parties and their candidates try to get the support of different social groups, including the religious people. According  UCA-El Salvador (Univerdad centroamericana) in its report No 122 (IUDOP) "Survey on religion for Salvadorans” only 8% of total Salvadorans do not profess any religion (p. 16). Additionally, the survey shows that currently most of the population considered themselves Christian, the research describes that the Catholic and Evangelical Churches are the most trusted organizations in the country. In contrast, political parties and the National congress are the most questioned institutions and most of the people do not believe in their structure and functioning.

For this reason, it is easy to think that political actors consider the religion as important, that is why elements of religious language seem to appear a lot in political discourses, but it is curious that these elements still appears when the presidents are not candidates anymore and take the power. For example, the president Cristiani (1989- 1994) in his inaugural speech said: "this morning, and as a personal promise, I commit myself to God and before the people to dedicate each day of my mandate to work for democracy". Subsequently Calderon Sol (1994-199) in his first speech to the Nation said: "Our social agenda is oriented, in one way or another, to protect the Salvadoran family, because in it, we learn the most beautiful lessons of life, such as loving God, your country and your neighbor”.
On the other hand, Francisco Flores (1999-2004) also in his inaugural speech said: "We put our faith in God, whom we ask wisdom, to undertake the task entrusted to us”. Then, the president Antonio Saca (2004- 2009) said, "Today I bow my head before Almighty God to ask the gifts of the Wisdom and humility ... the best begins today to be reality”. The first president of a left party, Mauricio Funes, declares: “the only privileged ones of my administration are those that our martyred bishop, Monsignor Oscar Arnulfo Romero, defined as the poorest, as the most vulnerable, as those who were excluded from economic and social development”.  Then, the following president Salvador Sanchez Ceren states: “As Mauricio (Funes) has already stated, our martyred bishop Monsignor Romero, will guide the steps of this new government as he did in the previous one”.

As it can be seen, in El Salvador the religious language has been use for all presidents since the democracy was established. Then, what is the problem of the use of religious categories in political speeches? The real issue is that the religious behavior is very difficult to know if it is authentic or not, especially in the political scenario, for that reason anybody can take advantage of the collective religious imagery to instrumentalize “the name of God” with the objective of a particular political interests unrelated to democracy and religion as other authors have described like O’Connell, D. (2012).

Starting from this point, there are other questions that can be asked to the presidents to identify if their actions are as “Christians” as their words, for example:
There was transparency in the management of state funds? It has been clear whether the funds of the State projects have reached their target? Have the political parties contributed to investigate of acts corruption? Did the privatization policies of the Public services benefits the most of population?

The answers of this questions use of the elements of the religious language seems to project that the religious and political roles do not have greater distinctions and can be confused both types of Leaderships. The goal rather than communicate a religious message seems to be the persuasion of being a sensitive leader.

For the above, should not fall into the game of editorialists or politicians who disguise with arguments Religious fears, offenses and frustrations, since the true spirit of Christianity should not be part alone Of discourse but also of practice. And as another Christian religious rhetoric put forward in Matthew 7:21 " "Not everyone who says to me, 'Lord, Lord,' will enter the kingdom of heaven, but only the one who does the will of my Father who is in heaven.

References:
 - O’Connell, D. (2012). “God Wills It: Presidents and the Political Use of Religion” (Doctoral dissertation, COLUMBIA UNIVERSITY).
- IUDOP. (2009). “Encuesta sobre la religión para los y las salvadoreños” Inform #122 Recovered from: http://www.uca.edu.sv/publica/iudop/Web/2009/informe122.pdf


jueves, 1 de diciembre de 2016

Fidel Castro, sus ausencias y presencias.

Fidel Castro ha muerto, pero ¿qué nos dice su funeral al mundo? de los jefes de Estado del globo "pocos" fueron los que asistieron a los actos fúnebres de Fidel, o al menos no hubo prácticamente ningún invitado sorpresa más allá de los predecibles en la izquierda como los presidentes de Venezuela, Bolivia, Nicaragua y Ecuador (por latinoamerica México quizás el único invitado fuera de línea).  Además de estos, llegaron otro poco de África y Asia, que sumados eran más o menos 20 representaciones en su mayoría mandos diplomáticos intermedios. A partir de esto, nos debe llamar la atención directamente las ausencias de los jefes de países como Rusia, Francia y Corea del Norte, solo por mencionar algunos afines ideológicamente y muy importantes en la geopolítica. A partir de esto surge una nueva pregunta ¿A qué se puede deber esta ausencia?

Ahora muerto Castro, y hablando fríamente, parece no hay razón o motivación de la comunidad internacional para mostrar apoyo a un régimen con un futuro incierto más allá de los Castro. Yendo a los actos fúnebres ¿con quien se quedaba bien en el mapa mundial formal? parece que con casi con nadie,.

Sin embargo, pocos dudan del reconocimiento de Castro a nivel mundial, en el mundo casi ningún líder es tan admirado y odiado al mismo tiempo, Fidel es muchas cosas pero no un desconocido, de ahí que llame la atención las ausencias de los líderes mundiales. Sin duda alguna, cualquier casi cualquier gobernante actual se queda corto en curriculum si se compara con su historia, pero en la coyuntura actual Cuba no reúne condiciones de país emergente ni de potencia a nivel mundial y ni siquiera de "cliente" político importante. Cuba, un país admirable en los méritos educativos, sistema de salud y el ámbito deportivo (solo por mencionar algunos) pasó un bloqueo que se observó hasta en los actos fúnebres del Comandante de la revolución. 

¿Hubiera pasado lo mismo con la muerte de un jefe de estado de una superpotencia? yo creería que no, ya que aunque no fuera un líder conocido representa los intereses de los países dominantes, es decir, sería de "los que importan". Dicho esto, Fidel muere sin la compañía de los líderes de los países fuertes, sin embargo, sus ideas, su modelo de país y su propia vida tendrá un espacio importante en los anales de la historia de la humanidad. Las ausencias en el funeral Fidel Castro fueron efímeras, pero su presencia en la historia será eterna.

jueves, 17 de noviembre de 2016

Trump ganó las elecciones

Las elecciones presidenciales estadounidenses nos permitieron la excusa perfecta para explorar su cultura política y los cambios de dicho país a partir del fenómeno de Donald Trump, su "crisol de razas" no solo mezcla las culturas de diversos lugares del mundo, sino también a la hospitalidad con el racismo, a la inconformidad con el conservadurismo compone una sociedad sumamente heterogénea y que continúa cambiando.

Por un lado, los norteamericanos ha edificado un mito de supremacía en gran parte de la población blanca, protestante y con valores profundamente conservadores; este es fundamentado en gran medida en el excepcionalismo americano. Además, se complementa con el consumismo como la forma más codiciada de vivir no solo en Estados Unidos sino en el mundo (probablemente alimentado por la industria de Hollywood), el estilo muestra un modelo de blancos estadounidenses (siendo el grupo mayoritario en casi todos los Estados Unidos y que han enfrentado menor discriminación y los mayores beneficios) y que en muchos casos ven a los demás grupos étnicos como periféricos y como probables amenazas a dicha estructura de beneficios de los que gozan.

Este "típico americano" ha entendido (consciente o inconscientemente) que la política pública no se trata de los proyectos más justos, ni que beneficien a todos, ni siquiera a una mayoría, sino que busca defender intereses particulares para mantener o ganar privilegios. En dicho escenario apareció Donald Trump rompiendo las reglas de la cortesía, mostrándose: autoritario, racista, manipulador e incluso misógeno. El candidato republicano en sus discursos llenó las expectativas de millones quienes ahora se han vuelto sus seguidores, dichos adeptos se componen de grupos que predican la supremacía y fundamentalistas religiosos conservadores de los Estados Unidos (algunos que incluso creen con fe ciega e incondicional en su proyecto). Gozó también del apoyo de grupos marginados que no gozan de las dádivas del sistema, que incluso apoyan las propuestas de Trump aunque en el fondo les perjudiquen, ellos fueron atraídos por la propaganda que se acerca a las emociones y no a los hechos, aquella vendida como fácil de entender con soluciones prácticas y que tiene enemigos concretos, la gente no solo entiende lo que el candidato republicano quiere expresar sino que además les entretuvo con sus respuestas sencillas a problemas complejos, es decir, "agranda los combos" en mundo que la gente busca ofertas en los mercados donde no se quiere complicaciones.

Trump representó los valores postmodernos de cambio de opinión, es líquido, puede decir una cosa e inmediatamente después otra. Además, durante la campaña entretuvo como los de "reality shows", creó enemigos como en las historietas y se presenta a sí mismo un personaje. También siguió el consejo de Maquiavelo en el príncipe, ya que conquistó amigos, buscó vencer por la fuerza o por el fraude, se hizo amar y/o temer, a los que puedan perjudicarlo, se mostró severo y amable, buscó conservar la amistad de los poderosos de modo que lo favorecieran. Desafiando la prudencia lógica Trump resulta comparable a "El príncipe" de Maquiavelo. Todas estas características nos ayudan a contestar la pregunta ¿por qué fue elegido mayoritariamente por los republicanos? y sobre todo ¿por qué incluso resulta competitivo en la elección mostrándose con la posibilidad real de ganar la elección? Por tanto Trump no es un ajeno a la política sino su fiel reflejo, que no es solo un fenómeno americano es una manifestación alrededor del mundo (Brexit). 

El papel de Trump quizás era más que ganar la elección  (que de hecho lo hizo) sino consolidar una cultura política dispersa con referencia al autoritarismo, aquel intolerante a la diversidad pero sobretodo con miedo de perder sus privilegios. Aún no ganando la elección ahí estará el verdadero triunfo de la hegemonía, en la consolidación de la misma que compite con valores como los de Bernie Sanders (de crítica al sistema y cuyo adversario se encuentra identificado en Wall Street) quien también cuenta con un importante capital social, ya que en la era de la información se puede tener una cantidad de contenido que llena todos los gustos.

viernes, 7 de octubre de 2016

Elección Racional: Teoría de Juegos

¿Qué es la teoría de juegos? La teoría de juegos (o teoría de las decisiones interactivas) estudia el comportamiento de dos o más individuos (jugadores) que a través de lo que decidan en su interacción de forma individual (estrategia) y en espera de los que los otros hagan, obtienen ciertos incentivos o castigos. Es decir, se refiere a lo que debemos esperar que suceda a partir de las interacciones entre individuos (jugadores).

La estrategia es la forma en que un jugador puede jugar o actuar en un juego. En particular, se define como cada elección posible u opción que puede tomar un jugador.

Incentivos y castigos: Son las recompensas o multas generadas por el entorno del juego (o persona que administra el juego). Se generan de acuerdo a la estrategia tomada por un jugador en relación a lo que haga el otro  (Ejemplo: Años de Cárcel, cantidades de dinero,  etc.)

Dilema del prisionero
Dos personas son acusadas de robar un banco. Los ladrones son apresados y puestos en celdas separadas e incomunicados. Ambos están más preocupados por sí mismos (y evitar un futuro personal en la cárcel) que por el destino de su compañero. Es decir, a cada uno se importa más a sí mismo. Las pruebas que la policía tiene son insuficientes. Por tanto, se necesita una confesión para confirmar sus sospechas. Dado este escenario, la policía se junta con cada uno de ellos y les hace (por separado) la siguiente oferta:

“Usted puede elegir entre confesar o permanecer callado. Sí confiesa y su cómplice no habla, yo retiro los cargos que tengo contra usted, pero uso su testimonio para enviar al otro a la cárcel por diez años. De la misma forma, si su cómplice confiesa y es usted el que no habla, él quedará en libertad y usted estará entre rejas por los próximos diez años. Si confiesan los dos, los dos serán condenados, pero a cinco años cada uno. Por último, si ninguno de los dos habla, les corresponderá sólo un año de cárcel a cada uno porque sólo los podré acusar del delito menor de portación de armas”


PRISIONERO “B” CALLA
PRISIONERO “B” CONFIESA
PRISIONERO “A” CONFIESA
         a)“A” Libre
  “B” 10 años
        b) 5 años a ambos
PRISIONERO “A” CALLA
        c) 1  año a ambos
        d)“A” 10 años
 “B” Libre

Desde el punto de vista racional, estos son los posibles resultados para Jugador “A” a partir de las estrategias que tome:
Estrategia 1: Es decir, si prisionero “A” confiesa, le pueden pasar dos cosas:
a) “A” queda libre, si persona “B” se calla.                           (0)
b) Va “A” 5 años preso, si “B” confiesa también.                 (-5)


Estrategia 2: Es decir, Si prisionero “A” no confiesa, también le pueden pasar dos cosas:
c) Persona “A” va un año preso, si “B” no confiesa tampoco. (-1)
d) Va “A” 10 años preso, si “B” confiesa.                               (-10)

Entonces, ¿valdrá la pena quedarse en silencio? ¿Tendrá sentido correr el riesgo de no hablar? Racionalmente hablando (sin tomar en cuenta los sentimientos hacía el compañero) y desde un punto de vista estrictamente matemático - racional:
- la estrategia 1 suma un total de -5
- la estrategia 2 suma un total de -11

De la misma manera los 4 posibles escenarios para el prisionero “A” se presentan de la siguiente forma:
 a > c > b >d

La estrategia que arroja mejores resultados es la estrategia 1(confesar). Sin embargo, sí se analiza al prisionero “B” también su mejor estrategia es confesar. Sí los jugadores están consciente de cuál es la estrategia que más conviene al otro y cada jugador está ejecutando el mejor "movimiento" a esta forma de actuar se le llama Equilibrio de Nash, este se da cuando se toma la mejor elección para mí (como jugador) teniendo en cuenta los movimientos de los demás jugadores.


Por tanto, si ambos utilizan su mejor estrategia estarían presos por 5 años. A este tipo tipo de juegos en las que la mejor estrategia de ambos no coinciden se la llama juegos no coopera

martes, 5 de julio de 2016

El “Brexit” salvadoreño ¿Qué hubiera pasado al hacer un referéndum en El Salvador tal cómo se hizo en Reino Unido?

La molestia de los jóvenes británicos por el "Brexit" es por percibir dicha salida como una amenaza a algunos de sus derechos, por ejemplo, el vivir y trabajar en los otros 27 países que forman la Unión Europea. Este descontento se observa en que el 64% de los electores de entre 18 y 24 años votaron por quedarse en el bloque europeo, y solo el 24% voto por la salida británica. Las características demográficas establecen que la población arriba de 30 años, que representa el 62.5% del total, en su mayoría está de acuerdo con la salida Reino Unido del ente supranacional.

Es decir, en el caso británico los adultos decidieron por los jóvenes, porque los primeros los superan en número.

Esto contrasta con lo que sucede con la población salvadoreña donde un 63.7% de personas menores de 30 años de edad (ver PNUD 2012). Esto significa que de realizarse un referendum en El Salvador esta población tendría muchas posibilidades de imponer su voluntad si estos llegaran a un acuerdo por mayoría. Sin embargo, según lo cita Hector Samur  el 80 % de los jóvenes están nada o poco interesados en la política.

Por tanto, sí hubiera referéndum en El Salvador y sí los jóvenes participaran como Reino Unido, este grupo por ser mayoría podría imponer su voluntad a los mayores. (debido al bono demográfico). Sin embargo, El Salvador no tiene ni una democracia participativa sino que representativa según el artículo 85 de la constitución de 1983. Lo que hace que los jóvenes no vean reflejada una posibilidad real de incidir en las decisiones políticas, sin embargo surge la posibilidad de pensar que realmente en El Salvador los jóvenes pueden ser el presente y el futuro del país (no solo como una frase trillada) sino porque en realidad son la mayoría de la población en un sistema democrático. La importancia de lo que piensen los menores de 30 años puede determinar muchas de las decisiones políticas del país sobretodo de los que quieren ejercer cargos públicos, quiénes buscaran su atención y que está se transforme en votos.

Referencias
- Samour, Hector ( sin fecha) http://www.uca.edu.sv/upload_w/20/file/735/2-Hector-Samour.pdf
- PNUD 2012 http://www.sv.undp.org/content/el_salvador/es/home/countryinfo.html

martes, 10 de mayo de 2016

El problema que la fiscalía capture a Mijango y no al padre Colindres.



Raúl Mijango y Monseñor Colindres fueron de las caras más visibles de la tregua que redujo los homicidios en 2012 (incluidos también Mauricio Funes, Munguía Payes y Paolo Luers), cuando se comenzó a hablar de la tregua, era algo confuso y algunos lo veían como una buena idea incluso dentro de la Iglesia Católica.


Según el periódico - El Faro - la tregua se fraguó en el despacho de Munguía Payes con Mijango (que era su asesor y contaba con el aval de Funes), ellos después contactaron a varios sacerdotes de la alta jerarquía católica hasta que el padre Colindres aceptó participar como intermediario. En inicio se consiguió reducir los homicidios, sin embargo, la iniciativa terminó fracasando ya que la negociación nunca se hizo a la luz pública y muchos de los privilegios otorgados a los involucrados eran ilícitos e impopulares (porno fiestas, pollo campero, televisores plasmas, entre otros), al final incluso la tasa de homicidios volvió a subir.

Como resultado muy pocos avalan la tregua e incluso ya se han comenzado a hacer capturas y a llamar testigos para investigar el asunto más a fondo. Según el fiscal Douglas Melendez, la "tregua" no es delito, pero los son los ilícitos cometidos en ese contexto. 

Pero lo que llama la atención es que monseñor Fabio Colindres, no ha sido vinculado en investigación (dejaré de lado las acusaciones hacia Funes, Munguía Payes y Paolo Lüers ya que ellos sobra quien los señale). De ahí que surja la pregunta:

Sí Mijango y Colindres eran los únicos mediadores autorizados (según comunicados) ¿Por qué detienen a Mijango por la tregua de pandillas, y no a Monseñor Colindres?

Algunas posibles respuestas por lo cuál no llaman a Obispo Colindres
1) "No hay evidencia de que Colindres, Payes, Funes estuvieron involucrados en la tregua" (Usuarios en twitter).

2) Monseñor Escobar Alas: "Colindres colaboró en tregua por buena voluntad, como otros que pensaron era la solución y estuvieron a favor. Siempre estuvo en comunión con la Iglesia".

3) Fiscal General Douglas Melendez: "Monseñor Colindres fue comandado por una estructura religiosa; se separa de la tregua cuando intuyó irregularidades"  

4) Fabio Castillo Ex- coordinador del FMLN: "En la tregua, los pastores deben acercarse siempre a la oveja descarriada, lo digo por Fabio Colindres" 

5) "Colindres asegura no saber nada" (Usuarios en twitter)

6) Ex-diputado Oscar Mixco Sol: "Porque uno salva almas y el otro las destruye (Mijango)" 

Contrargumentación:
La Iglesia Católica fue directa o indirectamente parte de la Tregua, a través del obispo castrense Colindres. Mientras parecía factible no sólo Colindres sino que incluso el Nuncio apoyaron la tregua entre maras y el arzobispo no dijo ni refutó nada en su momento. Con Mijango estaba Luers y un tal Fabio Colindres. Segun cita -El Faro:

Colindres reconoce que durante el proceso de mediación llegó a dialogar con ellos “uno por uno”. “Conocí a sus familias. Fue una cosa muy personalizada”, dice.  Aseguró no recordar los nombres de los pandilleros con los que había conversado, se ríe diciendo que no miente, que lo que él tiene en la cabeza en realidad eran sus apodos pandilleriles y no sus nombres (...) Y ahora cuando se le pide que defina las sensaciones vinculadas al trabajo de mediación que ha realizado, habla de “soledad” y “rechazo”.

Muchas veces una pregunta simple se responde como argumentos supranaturales, (como es propio de una cosmovisión religiosa y esconden la respuesta verdadera del asunto). El problema de los argumentos emocionales, espirituales y de los olvidos convenientes es que disfrazan la verdad cuando las cosas van mal. Por tanto, el asumir la inocencia de un obispo de alta jerarquía no ayuda a la investigación, sino que impide y/o dificulta la búsqueda de la verdad (que dicho sea de paso es lo que la iglesia predica), de ahí que por lo menos llamar a Colindres (como testigo para que declare lo que sabe) parece razonable.  

En nada ayuda absolutizar a los religiosos y ubicarles en una posición de privilegio estableciendo juicios a priori. Nadie ha dicho que el obispo castrense compró plasmas u organizó las fiestas, pero es necesario investigarlo y/o que contribuya con la investigación como cualquier otro ciudadano. Por otro lado, tampoco se descarta que Mijango y Colindres fueron víctimas de los verdaderos cerebros de la operación, pero por eso como he repetido hay que investigarlo.

La presencia la Iglesia Católica (y las iglesias en general) sin duda inspira la confianza suficiente para mediar una negociación de paz, un pacto entre pandillas, hablar con empresarios y dar consuelo a la población en general llegando a llenar un vacío de credibilidad y legitimidad que no tiene ninguna otra institución. Sin embargo, esto trae como riesgo de absolutizar un sesgos que lleva a colocar a sus líderes por encima de cualquier otro ser humano, generando una concepción reduccionista de la realidad. Para este caso, evita enfrentar una investigación más seria acerca de los ilícitos durante la tregua.

En principio se negó que hubiera tregua, ahora se acepta pero se ha quedado huérfana de padres y seguidores. La idea del proceso debería de ser ahora identificar seriamente quiénes estuvieron involucrados incluyendo al obispo. El no hacerlo así continuar con la misma desconfianza que ha prevalecido a la hora de evaluar las instituciones públicas como la fiscalía. Las capturas tregua parecen escogidas con lupa y pinzas. Por tanto, la fiscalía más que esperanzas genera dudas. ¿Está montando un show para promocionarse?  Parece que buscan un chivo expiatorio, además, muchas de las acusaciones aunque impopulares puede que no sean delito y por tanto, puede hacer que el caso se les venga abajo como usualmente suele pasar.

miércoles, 4 de mayo de 2016

Discurso Toma de Posesión Presidente de El Salvador Elías Antonio Saca

San Salvador, El Salvador, Junio 1, 2004

Asumo este día, por voluntad expresa y masiva de los salvadoreños, la máxima responsabilidad que puede ser encargada a un ciudadano: la de conducir los destinos del país desde la Presidencia de la República.
En primer lugar, quiero agradecer a Dios todopoderoso el que me haya concedido esta suprema oportunidad para servirle a mi gente. A él le ofrezco el mandato de gobierno que este día comienza.

A los salvadoreños que me concedieron el honor de su confianza les reitero mi gratitud más sincera. En homenaje a esa confianza, me convierto hoy en Presidente de todos, entendiendo a cabalidad que la esencia de la democracia exige que el Presidente gobierne para todos por igual.

A mi partido ARENA, bajo cuya bandera joven y vibrante recorrimos el país de punta a punta, formando una inmensa red de voluntades encendidas por el anhelo de mejoramiento, de seguridad y de progreso, le reitero mi cariño y mi gratitud.

Nuestro pueblo reconoce la lucha de ARENA para superar los tiempos oscuros del populismo y de la guerra. A toda esa gente arenera, entregada y amante de las libertades, nunca me cansaré de darle las gracias, por haberse entregado a este nuevo proyecto de renacimiento y renovación.

Al iniciar este proyecto de servicio quiero manifestar que sin el apoyo y el amor de mi esposa Ana Ligia y de mis hijos Gerardo, José Alejandro y Christian no me sería posible enfrentar los enormes desafíos que nos esperan.

Mi familia, que me acompaña y me da fortaleza, también me sirve de estímulo para trabajar día tras día, con entusiasmo y devoción, para que todas las familias salvadoreñas tengan una vida mejor.

En este momento tan decisivo de mi vida quiero inspirarme en el recuerdo de mis padres, Ricardo Saca y María Luisa González de Saca, que ya gozan de la gloria de Dios. Fueron ellos quienes me enseñaron los principios y valores que han hecho posible que hoy me encuentre aquí ante ustedes.

Tenemos mucho que agradecerle a la comunidad internacional. Este día, nos honra, nos estimula y nos compromete la asistencia gentil y solidaria de altísimos dignatarios de muchos países.

Saludamos calurosamente a los Excelentísimos señores Presidentes que están con nosotros en este momento tan significativo. Agradezco también la presencia de honorables representantes de gobiernos, organismos y organizaciones de todo el mundo.

El pueblo salvadoreño y su nuevo Gobierno los reciben con los brazos abiertos y la disposición sincera de continuar trabajando con el empeño y la fraternidad de siempre.

Recibimos la Presidencia de la República en una coyuntura nacional e internacional a la vez, compleja y esperanzadora. El mundo vive una ola de incertidumbre, y nuestro país no puede apartarse de los efectos de situaciones adversas, como el terrorismo y los quebrantos económicos.

El Salvador ha logrado notables progresos políticos, económicos y sociales; pero eso mismo hace que esté cada vez más claro todo lo que nos falta por avanzar en esos campos. Nos preocupa el presente y nos inquieta el futuro; pero ya no estamos atados al pasado.

Es cierto que hay múltiples amenazas a nuestra estabilidad y a nuestro modelo democrático de vida; sin embargo, la convicción ciudadana es el mejor escudo frente a cualquier intento de regresión.

Nada ni nadie nos hará retroceder.

Por el contrario: nuestro compromiso democrático es cada vez más vigoroso, y eso nutre nuestro capital nacional de esperanza.

Mi convicción, compartida con la inmensa mayoría de nuestra población, es que hoy somos más fuertes que nunca para vencer las adversidades, sustentar el optimismo y seducir el progreso.

Desde que los salvadoreños logramos resolver de una manera pacífica y ejemplar un conflicto armado tan destructivo como el que sufrimos por más de una década, El Salvador ha afianzado el camino hacia la democracia plena.

Desde 1992, hemos ido construyendo, con sacrificio y dedicación, la institucionalidad que se necesita para que nuestra sociedad sea segura, estable, pacífica, progresista y moderna.

No podemos hablar de nuestra democracia y de El Salvador de hoy sin mencionar a nuestra Fuerza Armada, cuyo carácter y profesionalismo son hoy más ejemplares que nunca. Esta noble institución es el mejor paradigma de lo que puede lograrse cuando hay verdadera capacidad de adaptación a los nuevos tiempos y las nuevas misiones. Merece por eso nuestra admiración y reconocimiento.


Los gobiernos presididos por Alfredo Cristiani, por Armando Calderón Sol y por Francisco Flores sentaron los cimientos de este nuevo País, que hoy nos comprometemos a impulsar de manera decidida e innovadora.

Gracias al coraje, visión y liderazgo de nuestros antecesores podemos sentirnos seguros de que nuestro país está preparado para enfrentar, de manera responsable y segura, las exigencias de una modernización
creciente, que es ejemplar en la región latinoamericana y en el entorno centroamericano.

Gracias a lo logrado en estos quince años, nuestro país ha ganado credibilidad internacional, respeto político y solidaridad financiera. No estamos solos, porque hemos sido responsables. Se nos cree y se nos reconoce, porque hemos sabido actuar coherentemente.

El Salvador se ha preparado para abrirse al mundo por primera vez en su historia. Hechos sin precedentes como el Tratado de Libre Comercio entre Centroamérica y Estados Unidos nos abren un espacio de desarrollo incalculable. Hace cuatro días quedó firme el texto de dicho tratado.

Con el TLC ganamos todos, porque es un instrumento excepcional para aterrizar los beneficios de la globalización y las bondades de la apertura, y convertirlos en oportunidades concretas de prosperidad para los salvadoreños.

Los frutos de la apertura ya comenzaron a beneficiar a nuestra gente a través de acuerdos suscritos con México, Panamá, Chile y República Dominicana. Ya iniciamos además un acercamiento comercial con la Unión Europea, y muy pronto esperamos concluir un acuerdo con Canadá.

Es de justicia reconocer la visión integradora del presidente Francisco Flores. Quiero hacer una pausa en esta solemne ocasión para honrar ante todo el país, el trabajo, la dedicación y su esfuerzo de los últimos cinco años.


Su liderazgo durante los terremotos del 2001 y las obras completadas por su Gobierno nos han permitido vestir al país con un rostro de modernidad. El país lo recordará además como el Presidente que nos condujo a cruzar el puente hacia la integración en el nuevo siglo.


Hermanos salvadoreños:

Hoy comienza una nueva etapa en nuestra historia. Mi primera tarea es presentarle al país y a la comunidad internacional mi visión del tipo de gobierno que los salvadoreños dibujaron en las urnas el pasado 21 de marzo.

Con claridad incuestionable los salvadoreños escogieron un gobierno que ante todo defienda las libertades, que genere oportunidades, que se abra a entendimientos, que vele por el cumplimiento de la ley y que garantice la seguridad ciudadana.

En esta línea de valores, los salvadoreños se han pronunciado masivamente por un gobierno que tenga como proyección principal la cercanía a las necesidades del ciudadano común, que sea tolerante en el buen sentido de la palabra y ejerza la voluntad solidaria para entender y atender las exigencias y las aspiraciones populares.

Como Presidente, recibo y asumo ese mensaje, y me comprometo solemnemente a impulsar un gobierno entregado al bienestar de la gente, atento a la suerte de los más necesitados y decidido a trabajar en esa línea de servicio, sin un solo minuto de descanso.

Los salvadoreños me verán constantemente cara a cara, brazo a brazo, a lo largo y ancho del país, no en visitas de ocasión sino llevando el gobierno a sus comunidades, para que los ciudadanos de todas las condiciones sientan que el Estado existe, que trabaja para ellos y que es capaz de responder a sus demandas más sentidas.

La pobreza es una condición a la que ningún salvadoreño debe resignarse. Los que hemos recibido el encargo de conducir los destinos del país debemos combatirla de manera frontal.

En tal sentido, nuestro gobierno iniciará de inmediato la construcción de una red de bienestar social, que tendrá por objetivo ofrecer los estímulos necesarios a todos aquellos compatriotas que se encuentren en desventaja económica y marginación social, para incorporarlos a la vida productiva.

Las prioridades hace 15 años respondían a un entorno difícil, del que ya hemos salido. El debate económico mundial ahora replantea una fórmula que priorice lo social sin abandonar la estabilidad económica y el crecimiento sostenible. Va quedando claro que la modernización económica no es sostenible sin el desarrollo humano.

En países como el nuestro, la necesidad del énfasis en lo social es más urgente.

En nuestro Gobierno, lo social no es un complemento de nada, sino la base de todo.

A partir de esa filosofía elaboramos nuestra oferta electoral, que hoy se convierte en proyecto de gobierno.
Voy a poner la agenda social en primer plano...Seremos un gobierno, ante todo, con un profundo sentido humano.

Durante la campaña me comprometí a ser un Presidente concertador y accesible. Esa promesa la voy a cumplir firmemente desde este mismo momento.

Pero una cosa es un Presidente tolerante y abierto que busca entenderse con la oposición constructiva, y otra muy distinta es que la oposición intransigente quiera chantajear al Presidente. No confundamos las demandas legítimas con los desmanes políticos... No confundamos las necesidades con las necedades.

Tengo la sincera esperanza que mi disposición al diálogo será correspondida por todos aquellos con quienes nos toque hacerlo. Llego a la presidencia sin prejuicios ni reservas; pero sí con principios y valores. Esos principios y esos valores nos dan la fortaleza para sostener nuestras posiciones.

El pueblo salvadoreño, al que nos debemos, nos verá actuar, y juzgará la transparencia de nuestras acciones. Si alguna cosa no camina por falta de entendimiento, ese mismo pueblo sabrá dónde están los obstáculos... ese mismo pueblo, sabio y prudente como es, sabrá empujar a los que no quieran caminar, a los que no quieran colaborar.

Haremos una gestión de valores. Y al mencionar valores me refiero en especial a algunos que son esenciales: responsabilidad, solidaridad, justicia, orden y libertad. Tales valores se asientan en tierra muy firme: la fe en la divina providencia y la entereza moral.

Y los valores aludidos significan, en el ámbito institucional, honestidad escrupulosa en el desempeño de la gestión, respeto irrestricto a la legalidad en todas sus expresiones, apuesta a la superación del ser humano y concordia social.

Nuestra Presidencia nace bajo el signo del entusiasmo por el progreso, la fe en la democracia y la búsqueda de la unidad y la armonía. La inmensa mayoría de los salvadoreños comparten estos valores y acogen la convivencia pacífica.

A los que están aquí y a los que no están aquí, a los que comparten nuestro ideario y a los que no lo comparten, a los que le apuestan al futuro y a los que están atados al pasado, a todos les digo: tendrán en mí un interlocutor dispuesto a abrir brecha para que el país siga adelante.

A los diputados y a los alcaldes que nos acompañan y a los que están ausentes les invito a que nos comprometamos en un proceso de entendimientos sostenibles, para dar a los salvadoreños soluciones coherentes y consensuadas.

Los salvadoreños merecemos una clase política constructiva, seria y responsable...Lograrlo es tarea de todos.

A los diputados y alcaldes que, superando consignas o mandatos partidarios, están aquí con nosotros, los saludamos con respeto, reconocimiento y admiración.

Este día invito a los diputados, alcaldes y al sector privado a que, en compañía del gobierno central, conformemos una Comisión de Entendimientos.

Propongo que abordemos, cuanto antes, puntos críticos de la agenda nacional, como el municipalismo, la descentralización, el desarrollo rural y el financiamiento de los gobiernos locales.

Ahora, quiero presentarles las grandes líneas de mi Plan de Gobierno, País Seguro. En los próximos días, con el equipo de trabajo que este día se constituye, haremos el lanzamiento oficial de muchas de las medidas que desarrollaremos dentro de los próximos cinco años.

País Seguro es un proyecto con auténtico sentido humano, que ha nacido de las entrañas mismas del sentir nacional. Es un programa que no tiene precedentes, porque es el resultado de la gira “Hablemos con Libertad”, que nos permitió tener contacto directo con las personas, sus necesidades y anhelos.

Aquella gira, que nos llevó a cada uno de los 262 municipios del país, fue solo el comienzo de lo que vamos a hacer y que marca un nuevo estilo de gobierno.

Nuestro despacho será el país...Nuestra oficina es la casa de todos.

Desde hoy anuncio que estaré en giras periódicas y sistemáticas, para mantener vivo y fresco el pacto permanente que nos permitió llegar a la voluntad y al corazón de nuestros compatriotas.

Aquella primera gira era para convencer...las que hoy emprenderemos son para cumplir. País Seguro refleja lo que los salvadoreños me han pedido. Un gobierno democrático siempre debe responder a las necesidades del ciudadano. Estaremos al lado de la gente.

No estamos inventando fórmulas, imaginando paraísos, ni ofreciendo magia. Venimos de la realidad, vivimos en ella, nos debemos a ella. Soñamos, desde luego, con un país mejor, pero con los pies en la tierra. Pondremos la imaginación, el ingenio y la audacia al servicio de la realidad que queremos transformar para bien de todos.

En ese ejercicio de escuchar a los salvadoreños de todos los niveles y condiciones, uno de los clamores más sentidos es la seguridad ciudadana. Como hombre de trabajo y de familia, me he unido a ese clamor desde hace mucho tiempo. Hoy cuento con las herramientas gubernamentales para trabajar en serio y a fondo por la seguridad.

Estoy convencido de que la calidad de vida de la familia salvadoreña mejorará sustancialmente cuando logremos romper la espiral de la violencia, en todas sus manifestaciones. Problemas como el crimen organizado y la delincuencia de las maras deben ser extirpadas de nuestra sociedad. Lograrlo no puede ser sólo responsabilidad de las instituciones: tiene que participar activamente la ciudadanía. Formaremos un equipo de seguridad ciudadana que combatirá la delincuencia en todas sus facetas.

Aplicaremos Súper Mano Dura para llevar a los delincuentes ante la ley, pero a la vez tendremos la Mano Extendida para evitar que los que están en riesgo delincuencial caigan en él y para rescatar y rehabilitar a aquellos que buscan reinsertarse en la sociedad.

A nivel institucional, seguiremos fortaleciendo nuestra corporación policial, para que cumpla sin reservas su delicada misión dentro de la dinámica democrática.

Otro gran compromiso de nuestro gobierno con sentido humano es la generación de empleo. A lo largo de nuestro recorrido por las comunidades del país, la petición más común era oportunidad de trabajo. Por lo tanto, multiplicar el empleo es el principal desafío nacional. Y sólo enfrentaremos con éxito ese desafío si creamos y consolidamos las condiciones para ser un país cada vez más productivo y más competitivo.

Vamos a seguir abriendo las fronteras y dándole mayor fluidez al intercambio comercial, buscando así hacer más competitivos a nuestros empresarios. Con el mismo propósito, impulsaremos la asociatividad de empresas –medianas y pequeñas--, y la agilización y simplificación de trámites burocráticos.

Lanzaremos además un ambicioso programa internacional destinad a multiplicar la inversión extranjera. Estamos dispuestos a estructurar un adecuado sistema de incentivos, que se maneje con transparencia y efectividad, a fin de animar a los inversionistas nacionales y extranjeros a poner sus recursos al servicio del desarrollo nacional.

El Salvador tiene un amplio potencial para la inversión en turismo. Convertir a nuestro país en un verdadero destino turístico implica, en primer término, que los salvadoreños valoremos las grandes oportunidades en este campo.

Tenemos que apostarle en grande al turismo. Una de las grandes ventajas del turismo es que hace posible que participen desde la grande hasta la microempresa. Nuestro gobierno dará la pauta, y mejorará la infraestructura básica para facilitar la inversión privada.

La primera prueba de ello es que por primera vez en nuestra historia habrá un Ministerio de Turismo, cuya misión es impulsar esta actividad para convertirla en uno de los motores del desarrollo nacional. Estoy decidido a encontrar y activar las herramientas legales e institucionales para proteger el bolsillo de los salvadoreños.

Con ese fin, crearemos la Defensoría del Consumidor, que será autónoma y que protegerá los derechos de los consumidores. Debemos proteger la economía familiar, sabemos que existen abusos... y nuestro gobierno no los permitirá más. En nuestro gobierno con sentido humano, la educación será prioritaria. El reto es ampliar la cobertura, y sobre todo mejorar la calidad.

Los salvadoreños que se eduquen en el sistema deben estar capacitados no solo para el trabajo, sino fundamentalmente para la vida, tal como lo exigen los tiempos modernos.

Incluiremos en nuestra gestión educativa un ambicioso programa de rescate de la Universidad de El Salvador. La Universidad estatal debe estar preparada en todas sus dimensiones para atender la demanda educativa de amplios sectores nacionales. Queremos que El Salvador se convierta en la capital del conocimiento en Centroamérica.

La Salud será otra área que atenderemos con especial dedicación. Como lo dije durante la campaña, nuestro Gobierno no privatizará la salud pública. Impulsaremos una reforma integral del sistema, para lo cual existen ya múltiples insumos técnicos.

Desarrollaremos el Seguro Social, garantizando honestidad y transparencia en el servicio y manteniendo las cotizaciones tal como están. Dicha reforma pondrá al ser humano por encima de cualquier otra consideración, y estará basada en el entendimiento con todos los sectores que participan en esta tarea de servicio tan esencial.

Nuestro gobierno tomará en serio al medio ambiente. Vamos a fortalecer el Ministerio encargado de esa problemática a través de la revisión de los marcos legales, y lanzaremos una campaña masiva para la preservación y recuperación de nuestros cada vez más escasos recursos naturales.

Aprovecharemos las fuentes de apoyo internacional, que son muchas y muy variadas. Trabajaremos en un proyecto nacional para el desarrollo hídrico; defenderemos el bosque cafetalero; y fomentaremos la educación ambiental, indispensable para que los salvadoreños reconozcamos que la naturaleza, así como la historia, es responsabilidad de todos.

Los caminos hacia el progreso y la modernización pasan necesariamente por una gestión ambiciosa y efectiva en el área de infraestructura física. Vamos a consolidar la conectividad interna del país para avanzar nuestro liderazgo en el proceso de integración regional.

Fomentaremos los sistemas de ciudades intercomunicadas, poniendo énfasis en la comunicación vial de las pequeñas poblaciones, muchas de las cuales están hoy prácticamente incomunicadas.

La infraestructura del país debe ser la mejor palanca para el desarrollo nacional. Una herramienta para combatir la pobreza es integrar las comunidades aisladas al progreso.

Nuestro Gobierno trabajará sin descanso a favor de la estabilidad y bienestar de las comunidades de salvadoreños en el exterior. Trataremos este tema como lo que es: una parte importante de la vida nacional. Para ellos realizaremos un agresivo cabildeo a favor del TPS y otros instrumentos legales para favorecer su estatus migratorio en Estados Unidos.

Este día juramentaré a una nueva funcionaria, con rango ministerial, que se dedicará, a tiempo completo, a velar por los intereses de nuestros hermanos cercanos. Vamos a proteger sus remesas y buscar mecanismos que permitan reducir los costos de envío. Durante la campaña, prometí que las mujeres ya no estarán solas.

Trabajaremos por el desarrollo integral de la mujer, sobre todo por aquellas miles de salvadoreñas que son papá y mamá a la vez, que tienen que enfrentar la vida solas y sudar más de lo debido.

Para ello, facilitaremos la llegada de créditos y asistencia técnica a aquellas mujeres que quieren salir adelante con su microempresa .Buscaremos la participación del sector productivo para establecer más guarderías y centros de bienestar infantil.

Las mujeres que trabajan y que no tienen dónde dejar a sus hijos, ya no estarán desamparadas. La mujer será el eje principal de nuestro proyecto social. Por eso les reitero que la mujeres en El Salvador ya no estarán solas.

El futuro de El Salvador está en los jóvenes. No podemos, no debemos desatenderlos. No puede haber mejor inversión en una sociedad que apostarle al desarrollo integral de la juventud. La Secretaría de la Juventud tendrá como misión fundamental garantizar el futuro de nuestra juventud.

A los agricultores también quiero decirles que no los dejaré solos. Este día me comprometo con ustedes que buena parte de mi tiempo como Presidente estará dedicado a encontrar soluciones a sus problemas. Vamos a encontrar la manera de proveerlos de insumos agrícolas más accesibles. Y tendremos a un Banco de Fomento Agropecuario más cercano a ustedes. Crearemos el programa presidencial PROAGRO, que en forma complementaria a las acciones realizadas por el Ministerio de Agricultura y Ganadería, buscará soluciones ingeniosas y de corto plazo a problemas estructurales que propicien la reconversión productiva del sector.

Finalmente, no podemos permitir que los agricultores se vean amenazados por la inseguridad. Por eso, crearemos la Policía Rural que, juntamente con la Fuerza Armada, llevará seguridad al campo.

Este es sólo un esbozo de lo que nos proponemos emprender a partir de este día. Nuestra voluntad, nuestra convicción y nuestra energía están ya al servicio del país.

Necesitamos que el país nos acompañe. Ninguna iniciativa de gobierno prospera si no tiene el respaldo ciudadano. Y, además, son vitales el respaldo legislativo y el respaldo político de sectores claves de la vida nacional. Nuestra tarea es construir desde el primer día todos esos respaldos. Ganamos ampliamente el voto popular, y eso nos da una plataforma extraordinaria para construir gobierno.

El pueblo tiene el poder; nosotros sólo somos sus representantes.

En esa línea, con la participación de las distintas fuerzas del país, nuestro Gobierno impulsará un Acuerdo Nacional que habrá de buscar, entre otras cosas, una inaplazable Reforma del Estado que nos lleve a una profunda Reforma Electoral cuyo objetivo será fortalecer nuestra democracia.

En el mismo espíritu, convencido de que no hay atajos fáciles ni fórmulas mágicas para alcanzar el desarrollo, quiero convocar a la empresa privada de todos los niveles a que juntos construyamos un gran Pacto por el Empleo.

A los empresarios del país, que son millones de salvadoreños emprendedores, les insto a continuar creando riqueza, comprometiéndose con un futuro de estabilidad, solidaridad y desarrollo integral.

Para poder gobernar hay que saber escuchar. Esa es la sencilla pero vital clave del éxito en el desempeño de la gestión pública.  Yo estoy acostumbrado a escuchar, porque vengo de la escuela de la vida.

Sería incomprensible que al asumir esta investidura creyera ser el dueño de la verdad. La realidad del país la vamos a vivir y a resolver juntos.

Quiero una vez más hacer mía la frase de San Agustín: “No busques qué dar; date a ti mismo”. Este sabio pensamiento espiritual, que ha guiado constantemente mis acciones personales, hoy inspira el Proyecto Social del Gobierno que estamos iniciando. El corazón de nuestro Plan de Gobierno es el Proyecto Social, y el corazón del Proyecto Social es el ser humano.Nace y tiene su motivación en las personas, no en las estadísticas.

Mi Gobierno estará siempre con los salvadoreños, allí donde ellos sufren, allí donde ellos necesitan sentir que alguien comprende sus adversidades y sus necesidades. Y también allí donde ellos sueñan y confían en una vida mejor.

El Estado no puede ni debe abandonar a los más desafortunados. El Estado no puede ni debe desentenderse de la marginalidad, que es una de nuestras fallas históricas.

Nuestro Proyecto Social responde a una realidad difícil, compleja y desafiante. Es importante, entonces, dejar claro que, como Presidente, voy a mantenerme siempre en contacto con la realidad, con los pies en la tierra y la mirada puesta en el horizonte de lo que queremos y merecemos llegar a ser como pueblo y como país.

Hoy les reitero mi compromiso de escuchar con humildad y paciencia, trabajar con seriedad, buscar respuestas con sensibilidad humana, y actuar siempre como lo que soy...Un ciudadano más que tiene hoy una responsabilidad trascendental: trabajar al servicio de los demás.

No voy a permitir que los espejismos del cargo que hoy ostento me roben la naturalidad, la humildad y el buen juicio. No voy a dejar que las frivolidades del poder me alejen de la misión principal que he asumido... hacer que el poder sirva como palanca eficaz de la felicidad colectiva.

Hoy los invito a caminar juntos hacia un País Seguro. Hacia un país más cálido, más humano y, por consiguiente, más convivible. Les invito a fortalecer la confianza en nosotros mismos. No podemos aceptar el chantaje de la violencia ni los estribillos del desaliento.

Caminemos con entusiasmo y gallardía, porque esa es nuestra naturaleza. Siempre optimistas, siempre viendo al futuro, siempre creyentes en nuestra fuerza fundamental, que es la voluntad de seguir adelante. Caminemos juntos porque El Salvador vale la pena.

Mi mandato es seguir construyendo un país donde sea normal tener oportunidades... un país donde ya no se repita el círculo vicioso de la pobreza estructural... un país donde haya trabajo suficiente para todos y espacios abiertos para el talento e ingenio individual.

Pero que nadie espere de nuestro Gobierno prebendas, privilegios ni ventajas irresponsables. No vamos a regalar lo que no tenemos, somos conscientes de nuestras posibilidades y limitantes.

Actuaremos con plena conciencia de nación, dentro de las disciplinas de decisión y trabajo público que demanda el sano ejercicio de la responsabilidad democrática.

Actuaremos con prudencia fiscal para asegurar la sostenibilidad de las finanzas públicas.No verán en mi Gobierno dogmatismo económico ni veneración desproporcionada a la lógica del mercado. Tenemos un rumbo económico, fundado en las libertades, y esa es la ruta que vamos a seguir.Pero seremos capaces, desde luego, de ejercer la función estatal vigilante, para que el interés público y el interés privado se potencien mutuamente.

Esperen de mi Gobierno firmeza, pero también flexibilidad. Estaremos siempre atentos a tenderle una mano solidaria a quien la necesita para superarse. Me identifico con las dificultades y los desafíos que enfrentan el pequeño empresario, el profesional, el obrero, el ciudadano común.

Estén seguros de encontrar en mi Gobierno solidaridad efectiva con el agricultor, con el comerciante, con el maestro; en fin, con todos aquellos que luchan diariamente por salir adelante.

Estimados compatriotas:

Como Presidente, voy a velar porque todos los salvadoreños encuentren las condiciones favorables de superación que casi nunca encontré durante los años más duros de mi lucha por construir una vida propia.

Las circunstancias que tuve que enfrentar como salvadoreño emprendedor fueron difíciles, como lo son para casi todos los que están en la situación en que yo estuve. El reto es cambiar las condiciones, para cambiar las vidas.

Yo hice realidad mi propio sueño salvadoreño con trabajo y sacrificio, con limitaciones y angustias. Ese esfuerzo lo pongo hoy al servicio del país. Vengo de trabajar, y voy a trabajar.

Mucha gente me dio consejos, me abrió puertas, confió en mis capacidades. Tuve una suerte extraordinaria. Y tuve fe, en Dios y en mí mismo.

Hoy es mi turno de extenderle la mano motivadora y comprensiva al que lucha por ser mejor, al que trabaja doble turno, al que suda bajo el sol, a la que transita por las calles vendiendo lo que puede, a los que se quiebran la espalda para sobrevivir.

Es mi turno de corresponder...Quiero corresponder...Voy a corresponder.

Hoy dedico mi Presidencia a los miles de salvadoreños que, sin alarde vanidoso ni reclamo estéril, hacen de El Salvador una fuente de riqueza moral y de conciencia verdaderamente patriótica. Por aquellos que hacen de El Salvador el ejemplo de espíritu y de carácter que despierta la admiración del mundo.

Tal como prometí hace un año en Usulután, mi tierra natal, el día que anuncié mi candidatura, quiero pagarle a mi país la deuda que le tengo pendiente. Nunca podré pagar del todo esa deuda, pero la suerte me ha otorgado la inmensa oportunidad de hacer un abono sustancial.

Quiero entregarme por completo a El Salvador, porque a mi país y a mi gente les debo todo lo que soy.

A partir de este instante, coloco mi Presidencia en las manos de Dios, para que inspire cada una de mis decisiones y cada uno de mis actos. Sé que Él ha puesto en mis manos este encargo trascendental.

Salvadoreños, amigos y compatriotas todos: soy Tony Saca... su Presidente, y seguiré siendo el mismo, porque el poder no me cambiará.

Seguiré siendo el mismo que conocen, el que viene de ustedes, el que pertenece a ustedes.

Hoy inclino mi frente ante Dios todopoderoso para rogarle los dones de la sabiduría y la humildad. Lo hago con la plena certeza de que con mi trabajo y el trabajo de todos los salvadoreños, lo mejor está en nuestras manos... lo mejor empieza hoy a ser realidad.

Discurso toma de posesión Mauricio Funes- Presidente de la República de El Salvador 2009-2014

Lunes 01 de junio de 2009

Pueblo de mi patria, es un inmenso honor para mí recibir esta banda presidencial, lo hago con humildad, con conciencia de las responsabilidades que entraña y de los compromisos que debo cumplir. Seré fiel al juramento que he hecho, guiándome por los intereses nacionales y por el afán de servir, sobre todo a la población más desfavorecida. El pueblo salvadoreño pidió un cambio y el cambio comienza ahora.

El cambio no comienza por la voluntad individual de un presidente, comienza por las manos de una nación que sabe que este es un gran momento en la construcción de su futuro, y que tiene conciencia que ello sólo será posible con la unión de todos. Asumo la presidencia ampliando el llamado de unidad nacional que hice antes, durante y después de la campaña. Una unión fruto de la pacificación de los espíritus, del optimismo creativo y realizador de la armonización democrática, de las diferencias y del compromiso colectivo de construir una nueva nación, sin odio y sin resentimiento.

Unión en torno de un proyecto de desarrollo nacional que tiene como base la inclusión social, la ampliación de las oportunidades, la valorización de la producción y el trabajo, la modernización de las instituciones y la garantía plena de las libertades, unión de hombres y mujeres libres, que creen en sí mismos y en su patria, y que quieren construir un nuevo proyecto de nación.

Para mi felicidad, este llamado está siendo cada vez más oído, apoyado y entendido por mis compatriotas. Una felicidad atemperada con realismo y responsabilidad, pero igualmente, con una fuerte dosis de coraje y optimismo. Es por no tener miedo de esta responsabilidad y por no temer este desafío que proclamo en voz alta para mí mismo, para mis compañeros y para toda la nación, nosotros no tenemos el derecho de equivocarnos, repito, nosotros, definitivamente, no tenemos el derecho de equivocarnos.

Un largo camino ha debido recorrer el pueblo salvadoreño para llegar a este día, ningún esfuerzo, ningún sacrificio ha sido inútil, es hora de emprender un camino nuevo de plena convivencia en democracia. No tenemos, por tanto, el derecho de traicionar nuestros sueños, ni de errar el camino.

Amigas y amigos, errar es humano, pero evitar el error es igualmente un atributo de todos los hombres y de todas las mujeres. Y evitar el error comienza por no hacer lo que algunos ya hicieron mal en este país. Insisto, evitar el error comienza por no hacer lo que algunos hicieron mal en este país, gobernar para pocos, ser complacientes con la corrupción, tener y ser cómplices del crimen organizado, pactar con el atraso en todas sus formas de expresión.

Nosotros, salvadoreños y salvadoreñas, sabemos lo que queremos, lo que podemos y lo que necesitamos, queremos la reconstrucción social, queremos la reconstrucción económica y queremos la reconstrucción institucional de nuestra patria. Eso significa que precisamos no sólo reconstruir nuestro país, también necesitamos reinventarlo.

Reinventar nuestro país no significa abandonar lo que tiene de bueno y de eterno, significa mejorar lo que está bien y hacer lo que nunca fue hecho, significa crear un modelo de desarrollo nacional que rescate lo mejor que tenemos, que disminuya las desigualdades internas y promueva una reinserción más dinámica e inteligente en los escenarios regional e internacional.

Insisto, reinventar nuestro país será crear un nuevo proyecto de nación, que al mismo tiempo rescate la gran deuda social y acelere nuestro progreso humano y tecnológico. Las principales armas que tenemos para esto son la fe, la esperanza, la alegría y la fuerza arrebatadora de las nuevas ideas.

Y las principales metas que tenemos son alcanzar el vencimiento a la pobreza, el atraso político y tecnológico, la marginación de amplios sectores sociales y principalmente la desesperanza y la falta de perspectiva para nuestra juventud. Precisamos, sobre todo integrar y transformar un país pequeño que se convirtió en un gigante de la desigualdad.

Y revelar para nosotros mismos y para todo el mundo, la inmensa capacidad creativa, productiva y modernizadora que tenemos escondida dentro de nosotros; precisamente, por sobre todo tenemos que recuperar el tiempo perdido. Por eso nuestro mayor desafío es hacer que los próximos cinco años valgan, por lo menos, por más de una década, y hacer eso es posible, amigos y amigas.

Salvadoreños y salvadoreñas, vamos a gobernar en medio de una crisis socioeconómica profunda, una de las más difíciles de nuestra historia, su complejidad está dada por la combinación explosiva, tanto de factores estructurales internos, como de factores propios del actual ciclo de la crisis internacional.

El estado de la administración pública que se hereda no es, de ningún modo, satisfactorio, precisamente, porque los componentes acumulados de la crisis interna son los que los hacen más vulnerables. Todos estos años anteriores, desde el gobierno no se desplegó un esfuerzo decidido para que El Salvador fuese menos dependiente y más productivo, y por ello nos vemos obligados a comenzar con medidas de emergencia.

La presente crisis nos afecta gravemente, porque se careció de una estrategia clara y coherente para enfrentar sus efectos adversos, el escenario es tal, que debemos hablar sin rodeos de un deterioro inaceptable de las finanzas públicas, en un cuadro de economía dolarizada. La responsabilidad por esta situación no es del pueblo salvadoreño sino de la élite dirigente que estuvo hasta hoy en el poder.

La mayoría de los indicadores económicos muestran un deterioro general de la economía, sin embargo, la crisis, a pesar de su drasticidad, puede propiciar condiciones favorables para que nuestro país adopte un rumbo político y socioeconómico más adecuado y viable. En este entendimiento es que estamos lanzando el plan global anticrisis, un primer conjunto de medidas de este nuevo gobierno para garantizar la estabilidad de la economía y aminorar los problemas sociales.

Los miembros de mi equipo, de las áreas económica y social, darán sus detalles en las próximas horas, pero quiero adelantar algunas de estas grandes metas y objetivos. Cuatro grandes objetivos guían nuestro plan. Resguardar los empleos existentes y generar nuevas fuentes de trabajo; proteger a los sectores poblacionales más vulnerables de los efectos de, negativos de esta crisis; aprovechar la crisis para impulsar políticas de estado en materia social y económica, e iniciar la construcción de un sistema de protección universal para todas las mujeres y para todos los hombres de nuestro país.

En el área del empleo y apoyo a la producción, el plan contempla la generación de 100 mil empleos directos en los próximos 18 meses. Entre las medidas más importantes se encuentran la ejecución de un programa de empleo temporal, la realización de un programa de ampliación y mejoramiento de servicios públicos e infraestructura básica, y la construcción y mejoramiento de 25 mil viviendas urbanas y 20 mil soluciones de techo y piso en comunidades rurales, en municipios en condiciones de pobreza severa.

En el área crediticia, el plan contempla la creación inmediata de la banca estatal para el fomento productivo, que se encargará de otorgar financiamiento oportuno a los diferentes sectores económicos, principalmente a los micro, pequeños y medianos empresarios y empresarias. A través de la nueva banca estatal se creará, además, un sistema de garantías que le permitirá a los empresarios acceder al crédito de la banca privada.

Estas acciones traerán una gran cantidad de beneficios, porque además de generar empleo, permitirán abrir nuevas rutas, en especial, rurales, llevar vivienda, agua, electricidad, escuelas, unidades de salud y obras de mitigación para los salvadoreños y las salvadoreñas más pobres de nuestro país.

No quiero extenderme en detalles del plan anticrisis, que como ya mencioné, será tarea de los miembros de mi gabinete económico y social. Pero no puedo dejar de citar la importante creación del sistema de protección social universal que escribirá una nueva historia en el campo de la política social de nuestro país.

Como parte de este sistema, vamos a crear el programa de comunidades urbanas solidarias, cuyo objetivo central es mejorar la vida en los asentamientos urbanos precarios. El programa contempla el mejoramiento de infraestructura y servicios públicos básicos, la reparación y construcción de 11 mil viviendas, el otorgamiento de un bono de educación para niños y jóvenes de seis a 18 años, y para, y acciones para mejorar la seguridad ciudadana.

Vamos a ampliar y perfeccionar el actual programa red solidaria, que de ahora en adelante se denominará comunidades solidarias rurales. Como parte del mejoramiento de este programa, se ampliará la cobertura de los servicios de agua, electricidad, saneamiento básico, mejoramiento de servicios de salud y educación a 32 municipios en condiciones de pobreza severa y a otros en situación de alta pobreza.

Además, se otorgará una pensión básica a toda la población adulta-mayor que reside en los 100 municipios cubiertos por la red y que hasta ahora no han recibido ningún beneficio directo del antiguo programa, red solidaria. Como parte también, de este sistema de protección social, me complace anunciar el programa de atención integral de salud y nutrición en 100 municipios con altos grados de desnutrición, que beneficiarán a 85 mil niños y niñas entre cero y tres años de edad.

Además, ampliaremos el programa de alimentación escolar a centros educativos urbanos, beneficiando a 500 mil niños y niñas más, que ahora no cuentan con ese beneficio. Y no puedo dejar de mencionar tres medidas adicionales destinadas a lidiar la situación económica de los desempleados y de las familias pobres.

La primera es la dotación gratuita de uniformes y útiles escolares a los estudiantes de escuelas públicas, para el próximo año lectivo. Esta medida beneficiará a más de un millón de niños y jóvenes que asisten del primero al tercer ciclo.

La segunda medida es la garantía y extensión temporal de los beneficios de acceso a los servicios de salud del seguro social, para personas que cotizan y que hayan perdido su empleo.

Y la tercera medida es la eliminación de cuotas en el acceso a servicios de salud pública y la dotación inmediata de medicamentos esenciales a todos los establecimientos del sistema público de salud. No más unidades ni hospitales sin medicinas, los hospitales públicos y las unidades de salud tendrán el cuadro básico de medicamentos.

Dada la gravedad de la crisis fiscal, el programa global anticrisis incluye una estrategia encaminada a fortalecer las finanzas públicas. En primer lugar, incluye un programa de austeridad, con una fuerte restricción del gasto superfluo.

Otra medida importante que nos ahorrará muchos recursos, es la racionalización y focalización de los subsidios, que hasta ahora se han otorgado de manera indiscriminada, eso significa un desperdicio importante de recursos y aumenta la desigualdad, pues, gran parte de los beneficiados son personas de altos ingresos. Por el lado de los ingresos, iniciaremos inmediatamente un programa de combate a la elusión, a la evasión, al contrabando y a la corrupción.

Finalmente, quiero anunciarles, al país, que con el propósito de fortalecer la unidad nacional y de construir políticas de estado en áreas estratégicas, convocaré en los próximos días, un diálogo nacional para la definición de una estrategia de desarrollo que incluya un acuerdo sobre el empleo y la política fiscal.

Además, crearemos en el corto plazo, el consejo económico social, que funcionará como una instancia institucional permanente, en la que los principales sectores económicos y sociales del país, dialogarán y buscarán acuerdos sobre los principales temas socioeconómicos.

Mis amigos y mis amigos, antes dije que queremos la reconstrucción social, económica e institucional de nuestro país, agrego ahora, que queremos y necesitamos también, una reconstrucción moral y de valores, precisamos, necesitamos, de hecho, hacer una revolución pacífica y democrática que implante un modelo, que inserte lo social en la manera de organizar lo económico e inserte lo económico en la valorización del desarrollo humano.

Precisamos hacer una revolución ética, el bien público no puede ser confundido con el bien personal, y la ética de los favores tiene que ser sustitutita por la ética de la competencia sana y democrática. Transparencia, combate a la corrupción y a todas las formas de despilfarro y desvío del dinero público, serán cosas sagradas en nuestro gobierno.

Pero esta lucha por el perfeccionamiento institucional no puede ser la lucha aislada de un gobierno, esta lucha debe involucrar a todos los poderes y a toda la sociedad, y tengo la certeza, tengo la confianza que el órgano legislativo, el judicial y la sociedad entera nos acompañarán en esta lucha.

Este perfeccionamiento se dará, no sólo con la mejoría de la calidad de las políticas públicas sino, igualmente, con la mejoría de la calidad y del grado de independencia de las instituciones, como también, con la mejoría de las políticas y de las prácticas del sector privado.

Salvadoreños y salvadoreñas, revolución pacífica y democrática significa disminuir las desigualdades, mejorar la calidad de vida de la población y recuperar la eficiencia de la gestión pública. Nuestra democracia se encuentra acechada por las fuerzas oscuras del narcotráfico y el crimen organizado, por las acciones de la delincuencia, por la situación de apremio económico que sufren miles de familias, por el deterioro acelerado e irresponsable de nuestro entorno ambiental y también por las inadecuadas decisiones gubernamentales del pasado, que han distorsionado la función público al consentir la corrupción en el aparato del estado.

Como pueden ver, tenemos una tarea gigantesca por delante, pero ella no nos intimida, nuestro país ya enfrentó problemas mucho más serios y supo encontrar los medios para superarlos, pero todo fue más rápido cuando hubo paz y unidad.

Precisamos reformar nuestras escuelas, reconstruir nuestros hospitales, modernizar nuestros caminos, ampliar y renovar nuestras fuentes de energía, defender nuestro medio ambiente.

Precisamos, ante todo, reconstruir la vida de las personas, en especial, de los que más necesitan. Y precisamos, sobre todo promover la urgente cualificación de nuestra principal riqueza, que es nuestro capital humano. ¿cómo es posible que millones de compatriotas migrantes, trabajando duramente fuera del país logren realización y consigan mejorar su vida? ¿qué nos está diciendo esto? Es muy simple, nos está diciendo que el problema no está en nuestro pueblo, en nuestra gente sino en la mentalidad de los gobiernos y dirigentes que han conducido el país.

La riqueza humana del país está dispuesta, sólo falta un gobierno sensible y patriota que la haga crecer, yo quiero ser el presidente de ese gobierno. Y esto se logra a través de la mejoría de la educación y la ampliación de oportunidades, esto se logra cuando los ciudadanos, en especial los jóvenes, perciben que existe un gobierno que no permite privilegios y coloca el talento, la dedicación y el esfuerzo como las únicas causas de promoción y de crecimiento, por eso les garantizo que este será el gobierno de la meritocracia, no el gobierno de privilegios de unos cuantos, de abuso de clientelas y de los vicios de padrinazgos sombríos.

Aquí las personas serán reconocidas por su talento y su honestidad, no por sus conexiones o por su apellido. Los únicos privilegiados de mi gestión gubernamental son aquellos que nuestro obispo mártir, monseñor óscar arnulfo romero, definió como los más pobres, como los vulnerables, como los excluidos del desarrollo económico y social.

Mis amigas y mis amigos, en nuestro gobierno quien tenga méritos será recompensado y quien tenga culpa será ejemplarmente castigado. Lo digo en este contexto y con el compromiso público que esto implica, en mi gobierno se acabó el tiempo del padrinazgo y de la impunidad. Y es con esta disposición que vamos a enfrentar todas las formas de delito, en especial el crimen organizado y su rostro más dantesco, el narcotráfico.

Por causa de las carencias de las políticas nacionales, regionales e internacionales de combate al narcotráfico, esta plaga ha crecido en el mundo, como hidra de varias cabezas, por cada una que se corte en un país, parece nacer otra más adelante.  En este campo de derrotas casi sucesivas, américa central se ha transformado en ruta y en destino.

Sé que esta es una lucha en la que no se vence aisladamente, dentro de las fronteras nacionales, pero sé también, y estoy convencido que un gobierno que desarrolla políticas internas rígidas y que se articula con otros países amigos, cumple su parte en esta batalla.

Nosotros vamos a hacer eso con el máximo de control y dedicación, daremos todo nuestro apoyo a los buenos policías que son mayoría en nuestros órganos de seguridad, pero identificaremos y castigaremos con rigor a aquellos pocos que se desvíen de su función y se vuelvan cómplices de estos criminales. Es así, en forma gradual y localizada, que el narcotráfico comienza a infiltrarse y transforma gobiernos y gobernantes en sus rehenes.

El Salvador no puede entrar en este circuito de terror y de miedo, como también no podemos dejar que segmentos de la sociedad, en especial, las personas más pobres, sean rehenes de las pandillas y bandas integradas por menores, no por eso menos peligrosas, las maras, las pandillas no pueden continuar actuando y creciendo impunemente, transformando barrios y comunidades en territorios libres para sus delitos. Vamos a luchar día tras días para imponer la ley y el orden en este sub mundo de anti ley, en este sub mundo inhumano.

Mis amigas y mis amigos, vivimos un tiempo de crisis de ideologías y de carencia de modelos, en lugar de asustarnos por eso, nos debe estimular, en lugar de entristecernos nos debe alegrar, porque nos enciende la esperanza de actuar con fuerza creadora en el mundo, y refuerza nuestra capacidad de operar nuestra originalidad.

Precisamos, no sólo perfeccionar las instituciones sino también crear nuevos modelos y nuevas formas de gestión y convivencia, teniendo como base un sistema democrático cada vez más fuerte y renovado. Para nuestra honra y felicidad, tenemos hoy aquí honorables jefes de estado de varias naciones, y que representan modelo y experiencias distintas. 

Cada país y cada uno de los líderes presentes nos pueden ofrecer ideas, inspiraciones y soluciones, pero esta influencia solamente será positiva si conseguimos hacer una síntesis de lo que cada uno tiene de mejor y críticamente aplicarlas en nuestro país, de acuerdo a nuestras necesidades y a nuestro pensamiento creador.

Precisamos crear un modelo nuevo de desarrollo nacional, un modelo nuevo de política social y un modelo perfeccionado de democracia, que no sea una democracia falsa e incompleta, de ciertas derechas que El Salvador tanto conoce y que por eso pidió un cambio en nuestro país. Tengo cariño y respeto por todos los jefes de estado aquí presentes y aquí representados, a quienes rindo mi sincero homenaje.

Todos ustedes, amigos y amigas son símbolos vivos de la esperanza de sus pueblos, una esperanza, incluso, que puede irradiar al mundo, como ocurrió con dos líderes que tuvieron un fuerte contenido simbólico en mi campaña electoral. Me refiero al presidente barack obama, aquí representado por su secretaria de estado, hillary clinton, esta mujer que honra a américa e irradia el brillo del género femenino por el mundo. Y me refiero también, como referente al presidente luiz inácio lula da silva, presidente de brasil y amigo personal.

Cuando mis adversarios políticos en la pasada campaña, distorsionando hechos y manchando la honra de las personas, intentaron falsamente descalificarnos, a mí, y a mi partido, el fmln, fuimos a buscar, fuimos a buscar los ejemplos vigorosos del presidente obama y del presidente lula, como prueba de que líderes renovadores, en lugar de ser una amenaza, significan un camino nuevo y seguro para sus pueblos.

Yo recuerdo que en la campaña decía, que el presidente obama probó que es posible reinventar la esperanza. Y recuerdo también, del presidente lula que decía que demostró que se puede hacer un gobierno popular, democrático, con una economía fuerte y una distribución justa de la riqueza. Y una de las cosas más hermosas de la política es justamente su capacidad de renovación, y renovación es tanto, traer lo nuevo como hacer renacer valores eternos, como son los valores del progresismo. Porque pueden haber fallado algunos modelos, pero los valores profundos del progresismo no murieron ni morirán jamás, ellos están más vivos que nunca y son cada vez más necesarios en el mundo, y de manera muy especial en El Salvador.

Amigos y amigas, compatriotas, nuestros desafíos son grandes, pero así los hemos aceptado desde hace mucho tiempo y mucho más ahora que el pueblo salvadoreño nos eligió para conducir los destinos del país.

Somos otra forma de administrar y conducir la nación, para nosotros la patria, el país, no son sólo su territorio, sus recursos, sus símbolos, para nosotros la patria también es su gente, sus niños y niñas, sus ancianos, sus mujeres y sus hombres.

Somos dirigentes a los que no sólo les importa que le cuadren los números, que le cierren las estadísticas, queremos también que nos cuadre mejor la vida de toda la familia salvadoreñas.

Hemos elegido vivir mejor con todos y no sólo con unos pocos, hemos elegido crecer con todos y no sólo con unos pocos, esa es una decisión ética, filosófica, moral y religiosa. Cada compatriota es nuestro hermano y todos los salvadoreños y salvadoreñas son nuestra gran familia, pero nuestra fe, nuestra ética y nuestra filosofía no bastan por sí mismas sino las llevamos a los hechos y a las acciones concretas de gobierno.

Por eso gobernar bien es la máxima expresión del compromiso con nuestro pueblo y con la memoria de monseñor Óscar Arnulfo Romero, mi maestro, guía espiritual de la nación, cuya tumba visité esta mañana, antes de dirigirme a este auditorio. Hay dirigentes, y tengo que decirlo, porque no puedo comenzar mi ejercicio público sin una dosis importante de honestidad y de franqueza, hay dirigentes, partidos y filosofías que han tenido su oportunidad de gobernar y han fracasado.

Después de muchos años, después de muchos años y muchos esfuerzos, es nuestro turno y nuestra responsabilidad, el pueblo salvadoreño nos está mirando y nos juzgará en definitiva, pero también nos miran los otros países del mundo y en especial nuestros países hermanos de centro y sudamérica, ellos conocen muy bien nuestros sufrimientos y luchas.

Muchos han sido, de modo diverso, fraternalmente solidarios, ha llegado la hora de mostrar a todos que no hemos esperado tantos años para gobernar mal y terminar frustrando las ilusiones de nuestra gente. No somos sólo un país al que hay que ayudar y favorecer, somos, seamos desde hoy, desde este instante, frente a los ojos de propios y extraños, un país, una dirigencia y un pueblo que luchó por una oportunidad, que finalmente la tuvo y que al lograrla no la desperdició, no la frustró y la supo llevar a su realización más plena.

Salvadoreños y salvadoreñas, este gobierno trabajará sin desmayo durante los próximos cinco años, en una agenda de cambio estructural que va a beneficiar tanto a los salvadoreños que aquí viven, como a nuestros hermanos compatriotas emigrados, a ellos les daremos todo el apoyo necesario para asegurar sus derechos de trabajar, vivir sin temores y regularizar su situación migratoria. En particular, su derecho de ir y venir para posibilitar su reunificación familiar.

Por esta razón es que el gobierno del cambio que hoy inicia su labor, ha escogido a hombres y mujeres de dilatada experiencia y capacidad, que reúnen en los difíciles momentos del ahora, dos cualidades de gran valor, sensatez y honradez. Somos conscientes de que el destino de El Salvador está indisolublemente ligado al de nuestros hermanos centro y sudamericanos, por eso seremos decididos impulsores de la unidad regional y latinoamericana.

En coherencia con esta visión, el gobierno que presido, dado su carácter progresista y pluralista, normalizará la relaciones diplomáticas, comerciales y culturales con todos los países de américa latina, esto significa que de inmediato se reestablecerán los vínculos diplomáticos, comerciales y culturales con la hermana nación de cuba.

Realizaremos todos los esfuerzos para ampliar, fortalecer y renovar nuestra relación con los estados unidos, a quien históricamente estamos ligados por muchos vínculos, entre ellos, la presencia de millones de compatriotas que ahí viven, ahí trabajan, ahí construyen sus sueños.

Repito lo que dije en la noche del 15 de marzo, quiero que este día tenga el mismo sentimiento de esperanza y reconciliación del esfuerzo que hizo posible la firma de los acuerdos de paz en nuestro país. En este esfuerzo de reconciliación nacional, quiero convocar a todos, sin distinción, para que participen de él, quiero llamar principalmente a ustedes, mis queridos jóvenes, vamos a ser una patria joven, alegre, esperanzada, vamos a construir nuestro país con alegría, con fe, con belleza, con fuerza creativa, sin traumas y sin preconceptos, con energía de vivir.

Necesitamos acabar con lo que todavía queda de nuestro complejo de víctimas, porque eso alimenta el odio, la autoconmiseración, el revanchismo y las disculpas fáciles. Aceleremos este proceso de renovación emocional y espiritual, el proceso de creer en nosotros mismos, de respetar y hacernos respetar, de dejar la sombra oscura de nuestras peores experiencias sociales y personales.

Amigo y amigas, vamos a juntos a reinventar nuestro país y a traer de vuelta a nuestros hermanos emigrados, porque un país que es incapaz de albergar a sus hijos, no puede vivir feliz. Vamos juntos a construir un país de sofisticación humana y sofisticación tecnológica, un país, y aquí pido permiso a la gran poeta gabriela mistral, que nos llamó cariñosamente el pulgarcito de las américas, un país que no sólo sea el simpático pulgarcito de las américas sino que también sea la expresión condesada de un mundo nuevo, lleno de fuerza y de soluciones innovadoras, un país que haga que su pequeñez, la concentración absoluta de su fuerza y la condensación máxima de su conocimiento, para producir vigorosamente la felicidad de su pueblo y ayudar aquí, en su pequeño espacio, la tarea de reconstruir el mundo.

Vivamos y gobernemos para que los demás pueblos y naciones digan, hoy sí, este pulgarcito de américa es un gran gigante del trabajo honrado, un gigante de la libertad y de la felicidad de su pueblo, un país en el que nos sintamos orgullosos de ser salvadoreños.

Muchas gracias, amigos y amigas, compatriotas, que Dios los bendiga a todos, que Dios bendiga a El Salvador.