martes, 9 de abril de 2024

El Salvador ¿una "Cyberpunk Banana Republic"?

El término "Banana Republic" en ciencias sociales se refiere a un país, típicamente dependiente de una o varias exportaciones agrícolas, también incluye a un gobierno calificado de corrupto, débil y/o inestable. Las "Banana Republic" suelen tener una economía poco diversificada y una fuerte influencia de empresas extranjeras en la explotación de recursos naturales. En el caso de El Salvador, si bien no dependió tanto del banano como otros países de Centroamérica, sí se vio fuertemente influenciado por la exportación del café. Por lo tanto, sería posible aplicársele a El Salvador el término "Banana Republic" en sentido amplio, por la histórica dependencia económica-política a un producto.  

Por otro lado, en la literatura, el cyberpunk es un subgénero de la ciencia ficción, donde las "élites" son grupos privilegiados que ejercen el poder, concentran la riqueza y tecnología en un entorno distópico y futurista. En un mundo cyberpunk, las élites controlan los recursos clave, como la información, la tecnología de vigilancia, la manipulación mediática, que se juntan con prácticas corporativas de acumulación despiadadas.

Tanto en las "Banana Republic" como en el mundo cyberpunk, las élites disfrutan de lujos y comodidades, y suelen estar desconectadas de las masas empobrecidas. Mientras quienes viven en los márgenes de la sociedad, que representan a la mayoría de la población, luchan por sobrevivir en condiciones de pobreza, violencia y opresión.

En El Salvador, podemos observar características que reflejan tanto la acumulación desigual de capital como una economía poco diversificada que tiende hacia la urbanización, junto con un crecimiento demográfico acelerado y, sobre todo, la persistencia de la pobreza. Este conjunto de rasgos se entrelaza con una omnipresente presencia tecnológica, donde las élites ejercen una vigilancia y control sobre la sociedad, respaldadas por una cultura autoritaria arraigada en el pasado y una economía marcada por desigualdades. Por lo tanto, podríamos acuñar el término "Ciberpunk Banana Republic" (1) para describir esta compleja intersección de elementos tanto en la parte económica como en la política.

Con respecto a lo económico en este escrito se presentan cinco manifestaciones concretas de trabajos de subsistencia promovidos por la "Ciberpunk Banana Republic". Por ejemplo, en primer lugar estarían los subsistentes, estos incluyen a vendedores informales tradicionales que venden frutas, verduras, otras comida y ropa y a otros que ofrecen dispositivos digitales como audífonos, cargadores, y protectores de pantalla, algunos de los cuales están relacionados con nuevas tecnologías. Algunos de estos vendedores usan tecnología en su trabajo, pero no es esencial para su labor. Dentro de este grupo de trabajadores precarizados también se pueden incluir a los "cuidacarros", "canillitas" y "franeleros", e incluso a los campesinos, estos comparten que su labor se da en condiciones físicas difíciles extenuantes, exposición a peligros diversos y una ausencia de protección social. 

En segundo lugar, se colocarían a los "trabajadores Gig" que se refiere a trabajos inestables, temporales o por encargo y se hacen a través de plataformas en línea, como en un mundo cyberpunk. En este, las corporaciones tecnológicas controlan a grupos enteros de estos "trabajadores Gig" en la economía, y son ellas las que establecen las reglas del juego y las condiciones laborales. La corporaciones usan la tecnología para rastrear y monitorear a los "trabajadores Gig", así como a los clientes, usando diferentes aplicaciones móviles y sistemas de geolocalización. Los trabajadores suelen enfrentarse a condiciones laborales precarias con bajas remuneraciones, falta de beneficios y falta de protección laboral, pero a ellos se les demanda usar las redes sociales y/o aplicaciones a través de dispositivos móviles modernos como con los servicios de entrega de comidas y de transporte.

En tercer lugar, estarían los que llamaremos "ciberartesanos", estos trabajadores combinan habilidades tradicionales con el uso de tecnología digital. Su trabajo enfrenta precariedad económica y social en un mundo dominado por la comunicación digital, donde necesitan no solo saber un oficio tradicional, sino el saber usar mínimamente la tecnología para comunicarse con sus clientes para no rezagarse. Sin embargo, sus trabajos son mal remunerados, con poca seguridad laboral y tienen pocas oportunidades para mejorar su situación. Entre los ciberartesanos se incluirían: mecánicos, estilistas, choferes, guardias de seguridad e incluso a los educadores en línea, entre otros.

Como cuarto punto, están aquellos con empleo formal, trabajan en atención al cliente, donde con la tecnología monitorea constante el desempeño del trabajador: cada gestión es registrada y analizada, y claramente identificada. Existe una alta demanda de trabajo en el sector servicios, la mayoría de salarios suelen ser bajos y los beneficios escasos. Muchos empleados aceptan condiciones laborales precarias debido a la falta de alternativas económicas, lo que perpetúa un ciclo de explotación económica. Muchos trabajan en condiciones de flexibilidad laboral extrema, con horarios irregulares, turnos nocturnos, metas difíciles de cumplir y cambios repentinos en los horarios de trabajo. Estos incluyen cajeros, "callcenteros", maquileras, vendedores, recepcionistas, etc.  

En quinto, lugar están los emprendedores, como una expresión de la necesidad de sobrevivir  y destacar en un entorno empresarial cada vez más competitivo y digitalizado, la presencia de estos emprendimientos exige la presencia en las redes sociales. Estos emprendimientos combinan imágenes futuristas o (post)modernas, elementos de tecnología avanzada con referencias predominante urbanas. Aquí también pueden incluirse influencers, coaches, entre otros. Su forma de promocionarse fortalece a los controladores de la información, ya que los emprendimientos individuales a menudo se encuentran compitiendo en un terreno dominado por mega corporaciones tecnológicas  internacionales, y no les es posible a todos cumplir con la rentabilidad o el reconocimiento.

Ya en relación con el ámbito político, la "Cyberpunk Banana Republic"  combina la narrativa del cyberpunk con el comportamiento de las "Banana Republics". Los líderes de este gobierno retratado en la literatura cyberpunk critican severamente a los regímenes anteriores para justificar su propio poder y acciones represivas, presentándose como agentes de cambio que luchan contra la corrupción, la inefiencia, la inmoralidad y la injusticia. También adoptan tácticas autoritarias similares a las "Banana Republics", utilizando la vigilancia constante y la represión contra cualquier forma de disidencia. En ambos sistemas, el gobierno tiene poder para arrestar arbitrariamente y explotar recursos para beneficio de unos pocos, reflejando vicios políticos y económicos, así como desigualdades sociales.

En este escenario, las élites y sus aliados disfrutan de gran riqueza mientras la mayoría de la población vive en la pobreza. La línea entre gobierno y corporaciones es borrosa, con opacidad y corrupción presentes, similares a las estructuras de poder y dominación de las "Banana Republics". Esta combinación refleja un contexto futurista cyberpunk junto con rasgos típicos de subdesarrollo y autoritarismo, donde la transparencia es escasa y la explotación de recursos y personas es común.

En El Salvador, a pesar de algunos espacios para la expresión de puntos de vista críticos, hay una combinación de métodos de represión tanto por parte de las élites del ciberpunk como de las "Banana Republic". Por un lado, las élites utilizan la represión digital, como la censura en línea a través de "trolls", que atacan posturas con pensamiento crítico. Además, controlan la narrativa dominante por medio de influencers y generadores de contenido. Esto se combina, con la represión estatal y arrestros arbitrarios, que sirven para silenciar la disidencia política, manipular elecciones y beneficiar a intereses privados con recursos estatales, siguiendo el modelo de las "Banana Republic".

El Salvador presenta una paradoja notable entre el pasado y el futuro: por un lado, puede ser considerada como una posible sede para eventos de gran prestigio internacional, como el Miss Universo, mientras que simultáneamente alardea de albergar la prisión más grande de América Latina, haciendo referencia a su pasado represivo. Por otro lado, ofrece 5.000 pasaportes a profesionales altamente calificados del extranjero, como científicos, ingenieros, médicos, artistas y filósofos, pero no logra contener la emigración de talento nacional y tampoco asigna adecuadamente el presupuesto destinado a la Universidad de El Salvador, que enfrenta una grave crisis económica. Estas contradicciones refleja las complejas dinámicas sociales y políticas presentes en la "CyberPunk Banana Republic"

La categorìa "Cyberpunk Banana Republic" no sigue los enfoques convencionales de estudio de sistemas de gobierno, regímenes políticos o clasificaciones socioeconómicas dentro de las ciencias políticas. En cambio, explora varios aspectos de la sociedad y cuestiona cómo se relacionan la tecnología, el poder político y la desigualdad en un contexto donde coexisten antiguas y nuevas formas de organización social. Esta exploración busca generar reflexiones en un mundo cada vez más digitalizado y globalizado para entender posibles direcciones futuras de la sociedad, así como para prepararse para desafíos políticos que puedan surgir, planteándose más bien como pregunta, y no como una respuesta definitiva. Al explorar el pasado autoritario de las "banana republics" y el futuro distòpuco ciberpunk, reconocemos la persistencia del poder corporativo sobre la política, lo que nos insta a permanecer vigilantes y activos en la defensa de la democracia en el presente.

Notas al pie

1) Bucio Borja pasó tres días en la cárcel, fue capturado después de leer la Constitución cuando se acercó a un junta electoral el día de las votaciones presidenciales en 2024. Èl considera a Bukele el político más brillante del hemisferio, el creador del ideal moderno de un dictador. Lo que Bukele está construyendo en El Salvador, dijo, es una "república bananera ciberpunk" (Mackey, 2024)

Bibliografía

Cole, D. R. (2005). Education and the Politics of Cyberpunk. Review of Education, Pedagogy, and Cultural Studies, 27(2), 159–170.

Mackey, D. (5 de abril de 2024). Nayib Bukele’s Authoritarian Appeal. The New Yorker. Recuperado de https://www.newyorker.com

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